Monumento Natural Tejo de Pastur
Introducción
El Monumento Natural Tejo de Pastur, declarado por Decreto 15/2003, es un destacado ejemplar de Taxus baccata, una especie catalogada como de interés especial. Ubicado en las estribaciones de La Bobia, en el concejo de Illano, junto al Santuario de Pastur, este tejo milenario ha sido objeto de admiración y respeto a lo largo de los siglos debido a su significado mágico y su valor ornamental y estético.
Detalles sobre el Patrimonio Natural
El Tejo de Pastur se eleva majestuoso con una altura total de 17,50 metros y un diámetro normal de 4,25 metros. Su presencia en el paisaje asturiano es imponente, sirviendo como punto de referencia en el entorno del Santuario de Pastur. Este árbol, cuyas partes contienen un potente veneno llamado taxina, ha inspirado la imaginación de generaciones, siendo asociado a antiguos rituales y leyendas locales.
Desde el punto de vista botánico, el Tejo de Pastur es un ejemplo notable de Taxus baccata, una especie apreciada por su valor ornamental y por las cualidades de su madera, utilizada históricamente en ebanistería, fabricación de arcos y otros usos artesanales. Su presencia en el paisaje asturiano no solo enriquece la biodiversidad local, sino que también contribuye a la identidad cultural de la región.
Importancia del Patrimonio Natural desde una Perspectiva Cultural e Histórica
La protección del Tejo de Pastur como Monumento Natural refleja el compromiso de Asturias con la conservación de sus espacios naturales más emblemáticos. Este árbol ancestral, testigo silencioso de la historia y la evolución del paisaje asturiano, es un símbolo de la relación entre el ser humano y la naturaleza.
Desde una perspectiva cultural, el Tejo de Pastur representa la conexión entre la tradición religiosa y las creencias populares. Su presencia junto al Santuario de Pastur evoca antiguos rituales y prácticas espirituales que han marcado la vida de las comunidades locales a lo largo del tiempo. Además, su inclusión en la Red Regional de Espacios Naturales Protegidos resalta su importancia como patrimonio vivo que debe ser preservado para las generaciones futuras.
En conclusión, el Monumento Natural Tejo de Pastur es mucho más que un árbol singular; es un símbolo de la riqueza natural y cultural de Asturias. Su protección y conservación son fundamentales para mantener viva la memoria de la tierra y promover el respeto hacia el entorno natural que nos rodea.