Mirador de Ordiales
Introducción: Covadonga
El Mirador de Ordiales emerge como un punto culminante en el entorno de Covadonga, Asturias, ofreciendo a los visitantes una experiencia visual única y memorable. Situado al final de una ruta a pie que demanda aproximadamente 3,5 horas desde los Lagos de Covadonga, este mirador se erige como un tributo a la majestuosidad natural de la región y su historia intrincada.
Detalles sobre el Patrimonio natural
El Mirador de Ordiales se alza a una altitud imponente de 1.750 metros, proporcionando una perspectiva panorámica excepcional del valle de Angón y las majestuosas sierras de la Cordillera Cantábrica. Esta terraza natural, suspendida en el vacío, brinda vistas impresionantes que abarcan desde el Valle de Angón hasta el cordal de Ponga y Sajambre, revelando la grandiosidad y diversidad del paisaje asturiano.
El acceso al mirador implica una caminata desafiante pero gratificante, atravesando senderos serpenteantes y escarpados que conducen a este punto privilegiado. El esfuerzo físico necesario para llegar hasta aquí se ve recompensado con la asombrosa belleza natural que se despliega ante los ojos de los visitantes una vez alcanzan su destino.
Importancia del Patrimonio natural desde una perspectiva cultural e histórica
El Mirador de Ordiales no solo ofrece una conexión inmediata con la naturaleza en su estado más prístino, sino que también está impregnado de significado cultural e histórico. Este lugar sagrado es el sitio de descanso final de Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós, marqués de Villaviciosa, una figura emblemática en la historia de la conservación ambiental en España.
El marqués de Villaviciosa desempeñó un papel fundamental en la creación del Parque Nacional de los Picos de Europa, un hito importante en la protección y preservación de esta región montañosa excepcional. Además, su legado como pionero en la escalada del Naranjo de Bulnes, junto al pastor Gregorio Pérez El Cainejo, agrega una capa adicional de importancia histórica y aventurera a este lugar.
La ubicación final de descanso del marqués en el Mirador de Ordiales sirve como un recordatorio perenne de su dedicación y pasión por la naturaleza, así como de su contribución perdurable a la conservación del patrimonio natural de Asturias. Su presencia aquí infunde al mirador con un aura de reverencia y gratitud, inspirando a los visitantes a reflexionar sobre la relación entre el ser humano y el entorno natural que lo rodea.