La Quinta de Selgas
Un Tesoro Cultural en El Pito: La Quinta de Selgas
En el idílico enclave de El Pito, apenas a dos kilómetros de la pintoresca villa marinera de Cudillero, se encuentra un tesoro cultural que cautiva a todos los que lo visitan: la Quinta de Selgas. Este magnífico conjunto de palacio, jardines y pabellones, construido a fines del siglo XIX según los planos del renombrado arquitecto Fortunato Selgas, es una joya arquitectónica y artística que ha resistido el paso del tiempo.
El acceso a la Quinta de Selgas está protegido por una cerca, y los visitantes son recibidos por dos accesos monumentales de gran belleza arquitectónica. El acceso principal, situado al sur, presenta un arco triunfal romano rematado por un frontón semicircular, mientras que la entrada secundaria en el lateral oeste destaca por su rejería y dos grandes pilares que sostienen un par de leones alados.
El palacio, construido entre 1870 y 1895, es sin duda alguna el corazón de la Quinta. Con su estructura rectangular compuesta por dos pisos, ático y un bajo de inferior altura, el palacio exhibe una arquitectura elegante y sobria. Las fachadas están adornadas con una decoración moderada, centrándose principalmente en puertas y ventanas.
El interior del palacio es un verdadero tesoro de arte y cultura. Los diferentes salones sorprenden con una riqueza decorativa que contrasta con la sobriedad arquitectónica del exterior. La colección de obras de arte es impresionante, con cuadros de renombrados artistas como Carreño Miranda, El Greco, Goya y Tiziano, entre otros. Los techos están decorados con preciosos motivos alegóricos pintados por artistas de renombre, añadiendo una dimensión de belleza y esplendor al interior del palacio.
Los jardines de la Quinta de Selgas son igualmente impresionantes. Diseñados en estilo francés y pintoresco, ocupan una extensión de 90.000 metros cuadrados y cuentan con un perímetro de tres kilómetros. Destacan el lago, los invernaderos, la gruta y la exótica arboleda, creando un entorno de belleza natural y serenidad.
Desde el año 1993, la Quinta de Selgas está regida por la Fundación Selgas-Fagalde, que se encarga de administrar los bienes y promover actividades culturales en el recinto. Además, la fundación ha abierto la Quinta al público, ofreciendo visitas guiadas que permiten a los visitantes sumergirse en la historia y el arte de este lugar único.
En resumen, la Quinta de Selgas es mucho más que un simple conjunto arquitectónico; es un tesoro cultural y artístico que refleja la grandeza y el esplendor del siglo XIX. A través de sus impresionantes palacios, jardines y colecciones de arte, este lugar sigue siendo un testimonio vivo de la historia y el patrimonio de la región de Cudillero.