Fragua El Machuco
Forjando el Pasado: La Fragua El Machuco
Enclavada en la tranquila aldea de Alvariza, a tan solo 2,5 kilómetros de la villa de Belmonte, la Fragua El Machuco se erige como un monumento a la tradición y la artesanía. Este antiguo mazo, declarado Monumento en 1983, es mucho más que una simple fragua: es un vínculo tangible con el pasado industrial de Asturias y un testimonio vivo de la habilidad y el ingenio de generaciones pasadas.
Un Legado de Historia y Trabajo
Como afirma el destacado investigador José Manuel Feito Álvarez, el mazo es una de las máquinas más importantes en la economía comercial asturiana, superando con creces al simple herrero en términos de eficiencia y capacidad de trabajo. La Fragua El Machuco, también conocida como El Machuco por la presencia de un martinete, es una de las dos fraguas romanas conservadas en Asturias y se encuentra en excelente estado de conservación.
Una Mirada al Pasado: Jovellanos y la Fragua El Machuco
La historia de la Fragua El Machuco está intrínsecamente ligada a figuras destacadas de la historia asturiana, como el ilustrado gijonés Jovellanos, quien visitó el ingenio en 1792 y lo describió en sus Diarios. En sus escritos, Jovellanos elogia la eficacia del mazo y su importancia para la economía local, destacando la destreza de los herreros y su capacidad para trabajar el hierro.
Un Proceso Detallado: Funcionamiento y Arquitectura
La descripción detallada de la fragua proporcionada por José Manuel Feito revela la complejidad y la precisión de su funcionamiento. Desde la cámara de agua donde se almacena el agua hasta el martillo que pesa aproximadamente 60 kg, cada componente de la fragua está diseñado con un propósito específico y contribuye al proceso de forja.
Preservando el Legado: Un Monumento a la Artesanía Asturiana
La Fragua El Machuco es más que una simple reliquia del pasado: es un monumento a la artesanía asturiana y un recordatorio de la importancia del trabajo manual y la tradición en la historia de la región. Su conservación y preservación son fundamentales para garantizar que las generaciones futuras puedan apreciar y aprender de este legado invaluable de habilidad y creatividad.