Vértice geodésico de Guileiro
Introducción
El Vértice geodésico de Guileiro es un punto de referencia esencial en la red de Vértices Geodésicos, proporcionando información precisa sobre la geolocalización de la zona. Situado en la parte más elevada del monte Guileiro o de Los Pinos, en el paraje El Canto y hacia su extremo Este, este vértice se destaca como un símbolo de exactitud y precisión en la cartografía y la topografía.
Detalles sobre el Patrimonio natural
El entorno del Vértice geodésico de Guileiro se caracteriza por su belleza natural y su diversidad paisajística. El monte Guileiro, también conocido como monte de Los Pinos, ofrece vistas panorámicas impresionantes y una riqueza de flora y fauna. El paraje El Canto, donde se ubica el vértice, añade un toque de serenidad y majestuosidad al entorno natural.
En cuanto a su descripción física, el vértice se compone de un solo cuerpo con una altura de 1.20 metros y un diámetro de pilar de 0.30 metros. El último cuerpo tiene una altura de 2.00 metros y un ancho de 1.00 metro. Esta estructura imponente se destaca en el paisaje, sirviendo como un punto de referencia visual tanto para los lugareños como para los visitantes que desean explorar la zona.
Importancia del Patrimonio natural desde una perspectiva cultural e histórica
El Vértice geodésico de Guileiro no solo es un recurso práctico para la geolocalización, sino también un símbolo cultural e histórico para la comunidad local. Su fecha de construcción el 8 de julio de 1984 refleja el compromiso con la precisión y la exactitud en las mediciones geodésicas, así como la importancia de este punto de referencia en la región.
El acceso al vértice, a través de un camino que serpentea por el monte Guileiro, también resalta la conexión histórica de la zona con la tierra y el paisaje circundante. Los lugareños, con su profundo conocimiento de la zona, sirven como una fuente invaluable de información para aquellos que desean explorar y comprender mejor el entorno natural.
En resumen, el Vértice geodésico de Guileiro representa no solo un hito en la cartografía y la topografía, sino también un testimonio de la relación entre el ser humano y la naturaleza, así como un símbolo de la importancia de la precisión y la exactitud en la representación del mundo que nos rodea.