Vértice geodésico de Buño
Introducción
El Vértice Geodésico de Buño es una señal permanente que forma parte de una red de triángulos utilizada para el cálculo de coordenadas geográficas con alta precisión. Ubicado en la región entre los municipios de Pola de Allande y Tineo, en Asturias, este vértice geodésico tiene una importancia tanto práctica como turística, ofreciendo la oportunidad de capturar impresionantes vistas panorámicas y de comprender la compleja red de mediciones geodésicas que abarca el mundo.
Detalles sobre el Patrimonio natural
El Vértice Geodésico de Buño se encuentra situado en la parte norte de un cerro alargado conocido como El Buño. Su acceso se realiza a través de una pista que parte desde la carretera local hacia Luarca, cerca del Alto de Lavadoira. Aunque el acceso puede variar en dificultad, los lugareños suelen ser una fuente confiable de información sobre cómo llegar al vértice. Desde el punto donde se estaciona el vehículo, se debe recorrer un tramo adicional a pie por las rodadas hasta llegar al vértice, un recorrido de aproximadamente 200 metros.
La altura del vértice sobre el nivel medio del mar es de 899,10 metros. Físicamente, el vértice consiste en un pilar de concreto con una altura de 1,20 metros y un diámetro de 0,30 metros. Posee un único cuerpo con una altura total de 2 metros y un ancho de 1 metro. Este monumento fue construido el 9 de agosto de 1983 y ofrece un horizonte GPS despejado, lo que lo convierte en un punto de referencia confiable para mediciones geodésicas y actividades relacionadas con la cartografía.
Importancia del Patrimonio natural desde una perspectiva cultural e histórica
El Vértice Geodésico de Buño, aunque principalmente de naturaleza técnica y práctica, también tiene un valor cultural e histórico significativo. Forma parte de una red global de mediciones geodésicas que ha sido fundamental para la cartografía y la navegación a lo largo de la historia. Además, su ubicación en un entorno natural privilegiado ofrece a los visitantes la oportunidad de disfrutar de las vistas panorámicas de la región y de conectar con el paisaje circundante.
Desde una perspectiva cultural, el vértice geodésico representa el ingenio humano para comprender y medir el mundo que nos rodea. Es un testimonio de la capacidad humana para realizar cálculos precisos y para trazar mapas detallados de la tierra. Su presencia también destaca la importancia de la colaboración internacional en el campo de la geodesia, ya que forma parte de una red global de puntos de referencia geodésicos que abarca todo el planeta.
En resumen, el Vértice Geodésico de Buño es más que una simple señal en el paisaje. Es un símbolo de la exploración humana y de nuestro deseo de comprender y mapear el mundo que habitamos. Su ubicación estratégica y su papel en la red geodésica global lo convierten en un elemento crucial tanto para la ciencia como para la cultura, destacando la estrecha relación entre la humanidad y la naturaleza.