Torre de Siña
La Majestuosa Torre de Siña: Testimonio de la Historia Asturiana
En lo alto de Siña, un lugar cargado de historia y encanto en el corazón de Asturias, se alza la imponente Torre de Siña, un símbolo de nobleza y tradición que ha resistido el paso del tiempo con gracia y dignidad. Esta fascinante estructura, catalogada como un destacado tesoro del Patrimonio Arquitectónico de Asturias, es mucho más que una simple vivienda; es un monumento a la grandeza del pasado y una ventana al legado cultural de la región.
Un Reminiscencia de la Edad Media
Construida en el siglo XVII por orden de Santiago Mier, señor de la casa solariega de Carmenero, la Torre de Siña evoca los tiempos medievales en los que las torres señoriales dominaban el paisaje asturiano. Aunque no tenía una función defensiva, su diseño imponente y su estructura maciza reflejan la influencia de las fortificaciones de la época.
Detalles Arquitectónicos Sublimes
La fachada principal de la torre es un testimonio impresionante del arte de la cantería, con cada piedra cuidadosamente tallada y ensamblada para crear una obra maestra de armonía y proporción. La puerta de entrada, enmarcada por molduras barrocas, es el punto focal de la fachada, flanqueada por saeteras que recuerdan su pasado medieval. Aunque el balcón que una vez adornó el segundo piso ha sido cegado, sus vestigios aún permanecen como testigos de tiempos pasados.
Una Inscripción Reveladora
En una pequeña lápida-escudo cerca de la esquina izquierda de la fachada, se puede leer una inscripción que revela la historia detrás de esta magnífica construcción. "AÑO D MIL Y 671 HIZO ESTA OBRA SANTIAGO D MIER POR MANDADO DE JOSEPH DE BEGA SEÑOR DE LAS CASAS DE CARMENERO", reza el mensaje, proporcionando un vistazo fascinante al contexto histórico en el que se erigió la torre.
Tesoro Interior
En el interior de la torre, se encuentran tesoros adicionales en forma de ménsulas de madera bellamente talladas, cada una adornada con intrincados diseños geométricos. Estas piezas, que datan de la época original de la construcción, son testimonios vivientes del arte y la artesanía de antaño.
Conclusión
La Torre de Siña es mucho más que una estructura arquitectónica; es un símbolo de la historia y la identidad de Asturias. En su imponente presencia y en sus detalles meticulosamente trabajados, se encuentra la esencia misma de la región: su orgullo, su belleza y su espíritu indomable.