«Puente romano» sobre el río Sella en Cangas de Onís
«Puente romano» sobre el río Sella en Cangas de Onís
El «Puente romano» sobre el río Sella en Cangas de Onís se erige majestuoso como uno de los monumentos más emblemáticos de la región asturiana. Con una historia que se remonta a la Baja Edad Media y posibles orígenes romanos, este puente no solo es una obra arquitectónica impresionante, sino también un símbolo de conexión histórica y cultural.
Herencia Histórica y Cultural
El «Puente romano» sobre el río Sella es mucho más que una simple estructura de piedra; es un testamento de la historia y la cultura de Cangas de Onís. Aunque su fábrica actual data de la Baja Edad Media, la presencia de gruesos contrafuertes y tajamares agudos sugiere un posible origen romano. Esta dualidad histórica añade un aura de misterio y fascinación al puente, atrayendo a historiadores y visitantes por igual.
Arquitectura Impresionante y Funcionalidad Duradera
El puente presenta una arquitectura impresionante, con un gran arco central ojival que se alza majestuoso sobre las aguas del río Sella. Los contrafuertes masivos y los tajamares afilados no solo añaden estabilidad estructural, sino que también agregan un elemento estético único al puente. El pretil pétreo y el camino empedrado que lo recorre proporcionan un mirador panorámico sobre el río Sella, ofreciendo vistas espectaculares de los alrededores.
Importancia Estratégica y Comercial
A lo largo de los siglos, el «Puente romano» ha desempeñado un papel crucial en la vida de Cangas de Onís y la región circundante. Hasta el siglo XIX, era el único puente de piedra que cruzaba el caudaloso río Sella, lo que lo convertía en un punto de paso vital para la comunicación y el comercio entre Asturias y Cantabria. Su ubicación estratégica lo convirtió en un punto de referencia importante en la historia económica y social de la región.
Símbolo de Identidad y Patrimonio
Hoy en día, el «Puente romano» sobre el río Sella sigue siendo un símbolo de identidad y patrimonio para los habitantes de Cangas de Onís y un destino imperdible para los visitantes. La réplica de la Cruz de la Victoria que cuelga del arco central es un recordatorio constante de la rica historia y la herencia cultural de la región. Además, el puente continúa siendo un lugar de encuentro y recreación, donde lugareños y turistas pueden disfrutar de las impresionantes vistas y sumergirse en la historia viva de Cangas de Onís.