Palacio Valdés
Palacio Valdés: Elegancia Barroca en Gijón
Enclavado en la histórica zona de Campo Valdés, a pocos pasos del Museo de las Termas Romanas, se alza majestuoso el Palacio Valdés, una joya arquitectónica que evoca el esplendor del primer barroco regional. Este magnífico edificio, hoy ocupado por el colegio del Santo Ángel, es un testimonio vivo del pasado noble y distinguido de la ciudad de Gijón.
Historia y Legado
Las raíces del Palacio Valdés se remontan al siglo XVII, cuando las obras del inmueble llegaron a su fin antes de 1635, según consta en un plano de la ciudad de ese año. Este palacio, junto con la adyacente capilla de Nuestra Señora de Guadalupe o de la Santa Cruz, forman un conjunto armónico que refleja la grandeza de las familias nobles que lo habitaron.
Arquitectura y Estilo
El Palacio Valdés es un ejemplo exquisito del estilo arquitectónico característico de Asturias en ese período. Con un cuerpo de dos plantas flanqueado por dos torres almenadas, el edificio se organiza en torno a un patio central cuadrado. Su fachada, adornada con sillares almohadillados que enmarcan los vanos, irradia una elegancia sobria y una armonía perfecta.
La Capilla: Un Acompañamiento Perfecto
La capilla de Nuestra Señora de Guadalupe o de la Santa Cruz, anexa al Palacio Valdés, complementa perfectamente la majestuosidad del edificio principal. Construida entre fines del siglo XVI y principios del XVII, esta capilla presenta una rica ornamentación en su fachada, destacando la puerta de ingreso coronada por un frontón y el escudo familiar que la adorna.
Incógnitas en la Autoría
Aunque la autoría del Palacio Valdés no está del todo clara, se atribuye su construcción a los años veinte o treinta del siglo XVII. Algunos investigadores sugieren que el tracista Gonzalo Güemes Bracamonte pudo haber sido el arquitecto responsable, mientras que otros apuntan a Juan de Naveda. Sea cual sea su origen, este palacio sigue siendo un símbolo de la grandeza y la sofisticación de la nobleza asturiana de antaño.
Una Reliquia del Pasado con un Futuro Prometedor
Hoy en día, el Palacio Valdés continúa siendo un punto de referencia en el paisaje urbano de Gijón. Aunque ha experimentado diversas funciones a lo largo de los siglos, desde albergar la primera fábrica de tabacos de la ciudad hasta servir como sede de la Aduana, su esplendor y su importancia histórica perduran. Como sede del colegio del Santo Ángel, el Palacio Valdés sigue siendo un testamento vivo de la rica historia y la elegancia perdurable de la región de Asturias.