Casa del Termómetro
Introducción
La Casa del Termómetro, ubicada en la intersección de las calles Fruela y San Francisco en Oviedo, es un hito arquitectónico que destaca por su singular diseño y su papel en la evolución urbana de la ciudad. En este reportaje, exploraremos su historia, arquitectura y su significado cultural, así como los esfuerzos realizados para su conservación y preservación.
Explicación del contexto histórico
La Casa del Termómetro fue concebida en 1936 por el arquitecto Vidal Saiz Heres, como parte de la corriente racionalista que dominaba en la época. Sin embargo, debido a la Guerra Civil y a irregularidades en el proyecto, su construcción se retrasó hasta 1943. Este edificio surgió en un contexto de cambio arquitectónico, reflejando las influencias metropolitanas y las tendencias vanguardistas de la época.
Detalles sobre el patrimonio
El edificio se destaca por su altura, con nueve plantas y una torre distintiva que le otorga una presencia imponente en el paisaje urbano de Oviedo. Su diseño, inspirado en el edificio Capitol de Madrid, presenta una fachada curva y acristalada que le valió el apodo de Casa del Termómetro. La estructura de hormigón armado permitió una singular planimetría que enfatiza su esquina aguda, resaltando su modernidad y expresividad arquitectónica.
Análisis de la relevancia del patrimonio
Desde una perspectiva cultural e histórica, la Casa del Termómetro es un testimonio del movimiento arquitectónico de mediados del siglo XX y su influencia en Oviedo. Su estilo fusiona elementos del cubismo y el futurismo, reflejando la experimentación y la búsqueda de nuevas formas de expresión arquitectónica. Como parte del Catálogo de Edificios y Elementos de Oviedo y del Docomomo Ibérico, este edificio es reconocido por su importancia en el patrimonio arquitectónico regional.
Discusión sobre los esfuerzos de conservación y preservación
La Casa del Termómetro ha sido objeto de esfuerzos de conservación y rehabilitación, destacando la reciente renovación de su fachada en 2010. Sin embargo, algunos elementos originales, como la puerta giratoria y las bandas de mármol, han sido modificados o eliminados. La preservación de su integridad arquitectónica es fundamental para mantener viva su contribución al legado cultural de la ciudad.
Recapitulación y reflexión final
En resumen, la Casa del Termómetro es un icono arquitectónico que refleja la evolución de Oviedo y su compromiso con la innovación y la modernidad. Su preservación es crucial para transmitir su valor cultural y arquitectónico a las generaciones futuras, recordándonos la importancia de proteger y valorar nuestro patrimonio cultural como parte de nuestra identidad colectiva.